Está excursión la comenta también MARIAN.
En el año 1.613 James I concedió el estatus de distrito a Belfast, hasta el año 1.888 en que la Reina Victoria le otorgó el estatus oficial de ciudad.
Originalmente se llamaba ”Beal Feirste”, palabra gaélica para “desembocadura de un fiordo arenoso” y se encuentra situada entre las montañas y la costa, siendo la capital de Irlanda del Norte. Recientemente Belfast se ha recuperado de décadas de lucha política,
Belfast se fundó en el siglo XVII y prosperó en la edad industrial, llegando a hacerse famosa por sus ropas de cama y sus astilleros. Actualmente la ciudad ofrece una apariencia muy diferente a la que habíamos visto en los últimos años, en la que podrás disfrutar de una vida activa entre cafés, pubs y boutiques .
En esta ocasión nuestro compañero de crucero Fran había gestionado con la empresa Allen’s Tours la disponibilidad de un autobús para 18 personas con el que realizaríamos la excursión por Belfast y sus alrededores, al precio de 320 libras (300 + 20 por el tour por la ciudad de Belfast). Fran realizó todas estas gestiones desde España.
Como cada día después de nuestro desayuno procedimos a realizar el desembarque con todos nuestros compañeros. ¡¡¡¡Era la primera excursión en la que estábamos todos!!!!.
Una vez que desembarcamos vimos una cantidad impresionante de autobuses deambulando de un lugar a otro, enormes autobuses que intentaban salir del puerto, que se encontraba totalmente congestionado…
Mirábamos para un lado y para otro y no veíamos señales del nuestro por ningún sitio. Teníamos la duda de como sería y, viendo los mega autobuses que pasaban frente a nuestros ojos, hacíamos conjeturas sobre la suerte que tendríamos con el nuestro… Por fin uno de los chicos pudo verlo a lo lejos, estaba en la cola de todos los que, como él, intentaban entrar en la zona donde se encontraba atracado nuestro barco.
Una vez ya a nuestra altura pudimos comprobar que no era un mega a autobús, para nada, y con cierto desencanto subimos al mismo…
Después de ubicarnos todos y saludar al que sería nuestro conductor, comenzamos la excursión con un recorrido por la ciudad de Belfast, Tengo que decir que el conductor hacía de guía y era el típico irlandés hablando en eso, precisamente, su idioma, jajajaja, por lo que Fran hizo de interprete durante tooooodo el recorrido…
Desde nuestro autobús y de forma panorámica pasamos por diferentes lugares de Belfast, pero solo realizó una de parada en el trayecto ya que nuestro interés era dirigirnos a la Calzada de los Gigantes y otros puntos de interés que veríamos de paso, así que nuestro recorrido empezó pasando por el Ayuntamiento, los Jardines Botánicos y la zona donde se encuentran los coloridos murales que cuentan en sus dibujos la propia historia de la ciudad, así como monumentos y posters conmemorativos. Llegamos al Garden of Remembrance en memoria a los católicos fallecidos, aquí sí que quisieron bajarse mis compañeros para tomar unas fotos e inmediatamente procedimos a salir de la ciudad para dirigirnos al Castillo de Carrickfergus. Es un castillo normando situado en el pueblo de Carrickfergus y ubicado a orillas del Belfast Lough, donde realizamos una breve parada para tomar fotografías. Este lugar nos teletransportó a siglos anteriores….
Con mas de 900 años de historia este castillo ha vigilado la ciudad de Belfast desde 1.177… Sitiado por los escoceses, ingleses y franceses el castillo estuvo en pie hasta la segunda guerra mundial.
Continuamos la excursión hacia Carrick-a-Rede, mientras llegábamos a este lugar nos acompañaron durante todo el camino unos parajes con una belleza inigualable, íbamos costeando por lo que se unía la belleza del mar y la verde montaña. Además, en nuestro camino pudimos ver los escenarios naturales donde se grabaron algunas escenas de la serie Juego de Tronos y, durante todo el recorrido, nos encontramos con numerosos rebaños de preciosas ovejas blancas que salpicaban los verdes valles….
Carrick-a-Rede, es famoso por su puente de cuerda, (único en Irlanda) que conecta el continente a Carrick-a-Rede Island.
Una vez en la zona de aparcamiento y descanso, tras un paseo de 1 km se llega a un puente colgante de 20 metros, por el que se accede a una isla. Esto se lo dejo a los intrépidos, yo me quedé en la zona anterior y lo vi desde este lado, solo se puede pasar a través de él en una sola dirección, así que hasta que no pasan los que vienen del otro lado no pueden pasar los de este… Todo el trayecto nos ofrece las maravillosas vistas de los acantilados y de la isla de Rathlin y bajo estas vistas el cristalino mar azul… El precio por pasar este puente es de 7,50 libras.
Volvimos a nuestro bus para continuar hacia nuestro siguiente destino que sería La Calzada del Gigante, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se trata de una famosa formación rocosa con unas 40.000 columnas hexagonales de basalto, generadas al enfriarse rápidamente la lava en una caldera volcánica hace unos 60 millones de años. A mi no me gusta ver piedras, los que me leen lo saben y si no es por mi marido no hubiera ido, pero realmente me hubiera perdido algo único y espectacular…
Desde donde nos dejó el autobús había que ir andando unos 15 minutos o bien coger un autobús al precio de 1,30 libras por trayecto, nosotros fuimos y volvimos a pie. Una vez allí te dedicas a subir y bajar por cada columna disfrutando de lo que es considerada la octava maravilla del mundo. Yo, como iba lesionada, me tuve que quedar sentada en una de ellas,… bueno algo es algo…
Cuando volvimos y antes de proseguir nuestro camino nos tomamos un tentempie en la cafetería del complejo que se encuentra muy cerca del aparcamiento de autobuses… Es muy completo y tienen para comer, descansar e ir al WC, etc…
Subíamos de nuevo a nuestro autobús para continuar la excursión dirigiéndonos a la destilería Bushmills que está ubicada en el pueblo del mismo nombre. Esta destilería tiene la licencia más antigua para la producción de whisky, el sabor de sus productos es especial y diferente. Por desgracia realizamos una breve visita porque el tiempo nos apremiaba y aún teníamos que continuar hacia el Castillo de Dunluce.
Las ruinas de este castillo correspondían a uno de los más imponentes de su tiempo, pero aún en ruinas este castillo sigue sobrecogiendo a quién lo visita ya que está ubicado sobre un impresionante acantilado mirando al mar. Que sensación de paz… que maravillosas vistas, que entorno inigualable…
Procedimos a hacer las correspondientes fotografías para, ya ajustados de tiempo, regresar al puerto de Belfast, La mayoría de los compañeros sobre todo los niños volvieron dormidos, estábamos agotados pero encantados de todo lo que nuestros ojos habían podido conocer, pero ya estaba finalizando nuestra excursión en esta escala…